Estetoscopio digital
Descubre cómo surgió el proyecto, los retos de su desarrollo y el potencial de esta tecnología para la medicina del futuro.
¿Alguna vez tú o alguien de tu familia ha tenido gripe, catarro, asma o cualquier problema respiratorio y habéis dudado si realmente hacía falta ir al médico o no? Ese tipo de situación cotidiana es una de las motivaciones que está detrás de este proyecto.
Hoy existen estetoscopios digitales comerciales muy avanzados, como los de 3M Littmann o Eko Health, capaces de grabar y procesar audio respiratorio y cardiovascular. Sin embargo, muchos de estos sistemas superan los 300 euros y dependen de plataformas y software propietarios.
Cómo nació el proyecto
Precisamente para explorar una alternativa más abierta y asequible, en Quantum and High Performance Computing group estamos desarrollando un estetoscopio digital portátil diseñado en la Universidad de Oviedo. La propuesta combina fabricación mediante impresión 3D, componentes electrónicos básicos y una app móvil conectada al dispositivo.
El objetivo desde el principio ha sido claro: reducir de forma drástica la barrera económica. Frente a soluciones comerciales de varios cientos de euros, buscamos un sistema que pueda fabricarse por apenas unas decenas de euros sin renunciar a una captura útil y estable de sonidos de auscultación.
Retos del desarrollo
Uno de los mayores desafíos ha estado en la propia campana acústica, la parte más sensible del sistema. No basta con imprimir una pieza: tiene que garantizar una buena hermeticidad para captar correctamente los sonidos respiratorios y cardiovasculares, y además debe resultar cómoda y robusta en uso real.
Por eso también se ha diseñado con impresión 3D y se ha validado junto a neumólogos de la Universidad de Jaén y del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Esa colaboración permite que el desarrollo técnico no avance aislado, sino alineado con necesidades clínicas reales.
Proyección y futuro
La idea de fondo es sencilla: poder tomar grabaciones respiratorias desde casa, analizar el audio directamente en el móvil mediante inteligencia artificial ejecutándose en el propio dispositivo y mantener siempre el control de los datos en manos del paciente.
No se trata de sustituir a un médico, sino de facilitar revisiones remotas, ayudar en seguimientos y acercar este tipo de tecnología a muchas más personas. Si este enfoque madura, podría abrir la puerta a herramientas de monitorización más accesibles, privadas y distribuidas para la medicina del futuro.